DIA 1
“El altísimo ha
santificado su tabernáculo” Salmo 45-4
Madre Inmaculada; tu
gloria es sin par como tu pureza sin mancilla y una y otra ceden en esperanza y
bien de nosotros infelices tus hermanos Adán y tus hijos en Jesús. En la
general prevaricación primera de que todos nos hicimos reos cábenos el consuelo
de tu preservación santísima; una y mil veces nos gozamos en proclamarla y
aceptamos como honor común a la humana raza y prenda del valimiento y
protección soberana, el que uno de sus miembros permanecieran sin contaminarse
siempre puro, siempre aceptable a los ojos del Señor.
Pero ¿qué vale un
privilegio celebrar, no cuidando de conservar la divina gracia? Tú tan Santa,
nosotros tan corrompidos; tan vigilante, nosotros tan descuidados; Tú tan
fuerte humilde, nosotros tan débiles presuntos? Madre de Dios y Madre nuestra;
no permitas que Él sea ofendido y que nosotros le ofendamos y dadnos un corazón
para deshacerse todo en contrición y en arrepentimiento, Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición)
DÍA 2
“Toda hermosa eres, oh
María; y en ti no hay ninguna mancha”. Cantar 47
Madre Inmaculada vaso
de honor y predilección que el Eterno llenó de sus gracias hasta el colmo.
Cuánta es la grandeza de tus designios, cuánta la santidad con que ella
correspondiste. Llenaste los designios más altos, apareciste como la obra
maestra del poder divino y el más vivo reflejo de sus infinitas perfecciones y
cada uno de los instantes de tu vida mortal se exhaló al pie de su trono cual
precioso aroma. Míranos formados de barro quebradizo y trocado en vasos de corrupción
por más que sobrenaturales gracias en copiosa medida han llovido también sobre
nuestra alma.
El Señor no menos que
a Madre suya, se predestinó a ser modelo nuestro en la tierra y nuestro amparo
y defensa en el celo. No suceda no, que este título tuyo tan glorioso quede sin
cumplimiento respecto de nosotros. Tu destino es ser Madre mía y el mío es ser
hijo tuyo. Concédeme que sienta hacia ti aquel amor que es una prenda casi
segura de salvación.
Imprime en mi tu
imagen como en ti se imprime la de Dios y tu voluntad que es suya, haga que la
mía quiera lo que quieres: que esa sería mi perfección y dicha el logro de mi
fin el descanso eterno de todo mi ser. Tú ocupas el excelso trono que para ti,
estaba asentado sobre los coros de los ángeles. Oh no permitas que por mi culpa
quede vacío el lugar que me preparó tu hijo en la patria celestial. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición en la Novena a la Inmaculada
Concepción día 2)
DÍA 3
“Tú has hallado gracia
delante de Dios” Lucas 1-8.
Inmaculada y Purísima
María Madre de Dios: Vos sois superior a todos los santos y después de
Jesucristo, Vos sola habéis hallado gracia delante de Dios en el privilegio de
vuestra santa concepción. Oh excelsa Princesa: cubridnos con el manto de
vuestra Misericordia: oh Virgen Inmaculada nos acogemos a la sombra de vuestro
amparo y nos cobijamos con vuestro manto y con filial confianza os suplicamos
que aplaquéis con vuestras súplicas el enojo de vuestro hijo, provocado por
nuestros pecados para que no nos desampares y nos deje en poder del demonio
nuestro cruel enemigo. Oh María llena de gracia, alumbrad nuestro
entendimiento, soltad nuestras lenguas para que canten vuestros loores en el
misterio de vuestra Inmaculada Concepción. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición).
DÍA 4
“Me elevaré e iré a
ver el gran prodigio de que no se quema la zarza” Éxodo 3.
Vos sois Virgen
Purísima aquella única mujer en quien el Salvador halló su descanso y a quien
sin reservas franqueo todos sus tesoros. Por esta razón venera a iglesia
vuestra Inmaculada Concepción, privilegio sobre todos los demás pues en Vos
como en templo de Dios se dio principio a la salvación del mundo y se hizo la
reconciliación entre Dios y los hombres. Vos sois aquel huerto cerrado oh gran
Madre de Dios, en el cual no entró ser alguno que mancillara vuestra pura alma,
sois aquel hermoso jardín en el que puso Dios todas las flores: Vos sois el
paraíso de donde salió la fuente de agua viva que fecundizó toda la tierra. Os
alabo por los beneficios que habéis dispensado al mundo; Vos sois el manantial
por donde se nos comunican todos los bienes y las gracias. Oh madre mía
alcanzadme lo que necesito para mi salvación. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición)
DÍA 5
Oh Virgen bendita, me
complazco que vengáis al mundo llena de gracia y escogida entre todos los
ángeles y santos. Bendigo la infinita misericordia de Dios, quien por Vos nos
mostró abiertas las puertas del cielo, que la culpa nos tenía cerradas. Ruegos,
Madre mía me alcancéis del Señor la gracia de apartarme de las ocasiones de
pecado para cantar dignamente vuestras glorias. Socorrednos oh
misericordiosísima Señora sin fijaros en la multitud de nuestros pecados; bien
sabéis la necesidad que tenemos en nuestra asistencia a Vos pues nos
encomendamos; haced Señora que no nos perdamos sino que os sirvamos y amemos.
Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición)
DIA 6
“Esta ley de muerte no
ha sido dada para ti, sino para los demás” Ester 11-13.
Cándida azucena de los
jardines celestiales. Purísima María, única privilegiada criatura que habéis
atravesado esta valle de dolor sin ser herida con las espinas de la culpa ni
aficionada por las concupiscencia; para quienes en atención a los méritos de
Jesucristo, se suspendió la fatal ley de la humana naturaleza que alcanza a
todos los descendientes de Adán pura y en fin santísima no sólo antes de nacer,
sino desde el instante mismo de vuestra concepción.
Toda la humanidad os
saluda, Madre mía y se felicita de vuestros incomprensibles privilegios viendo
en vos y en ellos la garantía de su restauración. Si vos culpable, Jesús que
nada sabe negaros me perdonará. En vos pues, cifro mis esperanzas de salvación
después de Dios: Madre mía, interceded por este infeliz pecador que desea
alabaros eternamente en la gloria. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición).
DIA 7
“Pero a ti no te daré
muerte porque llevaste el Arca del Señor”. III Rey 11-26
Purísima radiante,
gloriosa Madre mía, dulcísima alegría de este valle de dolor; os venero como
lleno de gracia y bendición para los hombres pues sois la causa de nuestra
alegría, pues por nuestro miedo rasgó Jesucristo la sentencia de muerte
mudándola en fuente de bendición. Os saludo templo de la gloria de Dios, casa
sagrada del Rey del cielo. Vos con Jesucristo reconciliasteis a los hombres con
su Dios.
Os venero Madre de los
pecadores; ciertamente merecéis ser bendecida, porque solo vos entre todas las
mujeres fuiste digna de ser Madre de nuestro Criador en donde, como en purísima
escala subieron los suspiros de la tierra y bajaron las esperanzas del cielo.
Oh María: si pongo mi confianza en vos alcanzaré los medios de mi salvación y
si me acogéis bajo vuestro dulce amparo nada temeré porque para vuestros
verdaderos devotos sois un escudo impenetrable en los asaltos de nuestros
enemigos. Madre de Dios amparadnos. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición).
DIA 8
“Oh, llegaos a mí, para que os llenéis de a dulzura de mi corazón” Ecle 24-21.
Purísima alegría del
valle del dolor; Madre de misericordia: aplacad a vuestro Hijo; Vos que estáis
en lo más alto del cielo y todos en el mundo, valle de lágrimas os reconocemos
como nuestra abogada. Os rogamos pues oh Virgen María que nos coincidáis el
socorro de nuestras súplicas delante de Dios, súplicas más estimables y
preciosas de todos los tesoros de la tierra, súplicas que obligan al Señor a
perdonar nuestros pecados y nos alcanza abundancia a beneficios; súplicas que
ahuyentan a nuestros enemigos y confunden sus proyectos y ataques Vida y
esperanza nuestra, consoladnos, no nos abandonéis a nosotros que confiados nos
llegamos a vuestras purísimas plantas. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición).
DIA 9
“Este es el camino; caminad por él” Isaías 30-21.
A vuestras Pusrísimas
plantas oh Inmaculada madre de Dios, más bien que las perfumadas flores ponemos
en vuestra era la flor de nuestro corazón, aplacad a vuestro hijo; socorrednos
oh misericodiosísima Señora; acordaos que nuestro Criador se revistió de carne
humana en vuestro casto seno no para condenar a los pecadores, sino para
salvarlos y redimirlos. ¿Acaso podéis olvidar a los hombres siendo vuestros
hijos? Ay, que no ciertamente. Vos no ignoráis los peligros en que vivimos y el
estado miserable en que se hallan vuestros siervos. No, no está bien a una
misericordia tan grande como la vuestra olvidarse de una tan extremada miseria
como la nuestra. Reprimid con vuestro poder el furor de nuestros enemigos; pues
si Vos nos ayudáis jamás prevalecerá contra nosotros pues Dios os ha hecho
poderosa en los cielos y en la tierra. Amén.
Jaculatoria:Madre
Inmaculada hacedme caso de alma y cuerpo. Madre Inmaculada dadme fuerza y valor
en las tentaciones. Madre Inmaculada, sed mi confianza en la vida y mi amparo
en la hora de mi muerte. (Haces tu petición).