Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Abre, Señor mis labios.
Y mi boca cantará tus alabanzas.
Dios mío, ven en mi ayuda.
Señor, apresúrate en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Oración para todos los
días
María Madre admirable a tus pies venimos para meditar tus virtudes y celebrar tus alabanzas. Tú vas a hacer durante estos nueve días el objeto de nuestra contemplación. Tu centro de pábulos de nuestros deseos, muéstrate pues tan bella y tan perfecta como eres a través del espeso velo de nuestra carne; disipa la niebla de nuestro entendimiento para que te conozcamos, reanima el desmayado de corazón para que te cantemos según mereces subyuga la voluntad rebelde y pervertida a tus santos deseos.
Admiración y amor yo
no puedo rehusártelos mientras sea capaz; más para imitarte oh Señora necesito
el auxilio de la gracia que por tu mano distribuye el Omnipotente. Grandes son
mi debilidad y mi miseria; más tú no querrás que un alma y un corazón que desde
hoy se te consagran de veras permanezcan fuera de tu amor y de ley y amor de
Jesucristo. Sincero es el don, no rehúses; aceptadlo tú será santificarlo.
Amén.
Gozos
Santa Iglesia Universal
Repetid con alegría:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Arboles de la montaña
Que alzáis las copas al Cielo.
Nieves, escarchas y hielo
Y bramador vendaval
Bendecid a vuestra
Reina
Y repetid a porfía:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Lindas flores de los valles
Y flores de los jardínes
Violetas, rosas, jazmines;
De blancura sin igual,
Exhalad blandos aromas
Y repetid cada día:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Estrellas del firmamento
Blanca luna, sol ardiente,
Agua clara del torrente
Tan limpia como el
cristal
Bendecid a Dios del
Cielo
Y repetid a porfía:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Apacible primavera
Crudo invierno ardiente estío
Fuego, granizo y rocío
Y asolador temporal.
Ensalzad a nuestra Madre
Y decid con alegría
Sois concebida María
Sin pecado original.
Pobres ancianos, enfermos;
Y jóvenes valerosos,
Niños que dormís gozos
Sobre el seno
maternal,
Alzad los ojos al
cielo
Y repetid cada día;
Sois concebida María
Sin pecado original.
Almas nobles fervorosas
En el mundo desterradas,
Vírgenes puras amadas,
Del monarca celestial,
Complaced a vuestro
esposo
Repitiendo cada día:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Pueblos todos de la
tierra
Señores de las naciones
Valerosos campeones
De este valle terrenal,
Doblad con amor la
frente
Y repetid a porfía:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Sacerdotes del Eterno,
Pontífices, confesores,
Y santos habitadores
De la ciudad eternal
Repetid mil y mil
veces
Llenos de santa
alegría:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Espíritus soberanos
Que cercáis nuestros altares
Ofreced nuestros cantares
Al rey del Cielo inmortal,
Y ensalzad a vuestra
Reina
Repitiendo cada día:
Sois concebida María
Sin pecado original.
Oración Final para la
Novena a la Inmaculada Concepción
Contigo voy Virgen
pura y en tu poder voy confiado, pues yendo de ti enamorado mi alma volverá
segura. Dulce madre no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a
todas y nunca solo me dejes. Y ya que me proteges tanto como verdadera madre
haz que me bendiga El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amén. (Bendición para
finalizar la Novena a la Inmaculada Concepción )
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